Leyendo el discurso del Papa en el rezo del Angelus, uno sigue viendo que la Iglesia y su máximo representante continúan anclados al pasado y no avanzan para aclimatarse al mundo moderno. Así, cada día que pasa más se alejan de la sociedad en la que vivimos.
De entre las "perlas" papales, destaco la siguiente:
"Un niño necesita del amor "de un padre y una madre", que es lo que le da seguridad y le permite descubrir el sentido de la vida.
Gran error del Papa. Lo que necesita un niño es el amor de las personas que le quieren, que le cuidan y le educan sean un padre y una madre, dos padres, dos madres, o un padre o madre en solitario. El amor a un niño no es patrimonio de que el matrimonio esté formado por un padre y un madre sino que puede darse perfectamente en un matrimonio entre homosexuales o lesbianas.
Y otra incongruencia Papal:
"Es muy importante que todos los niños que vienen al mundo sean acogidos en el calor de una familia. No importan las comodidades exteriores. Jesús nació en un establo y como cuna tuvo un pesebre, pero el amor de María y de José le hizo sentir la ternura y la belleza de ser amado".
Dice que no importan las comodidades exteriores quien vive rodeado de todo lujo y pompa en El Vaticano. Con los tesoros de dicha ciudad, se podría salvar miles y miles de vida en Africa, por ejemplo. No se pueden dar lecciones de humildad cuando se vive rodeado lleno de riqueza.